La triste historia de la Laguna de las Ilusiones
Breve semblanza de un símbolo de Villahermosa y la neglicencia que lo modificó para siempre

La Laguna de las Ilusiones es el principal símbolo silvestre de Villahermosa, la capital de Tabasco. Punto de visita obligado para los visitantes nacionales y extranjeros, es también un lugar de recreación importante para miles de villahermosinos. Es, se dice, uno de los grandes orgullos de la ciudad. Y hay buenos motivos para ello. Tal vez no hay otra ciudad capital en el mundo que tenga en medio de ella una laguna natural donde habiten dos especies tan emblemáticas como los manatíes y los cocodrilos.
Sin embargo, detrás de la difusión turística de la laguna como un tesoro se oculta una historia de descuido, depredación, corrupción e indiferencia, que la han convertido en un vertedero de aguas negras, que recibe día y noche las descargas de desechos de al menos 16 colonias de la ciudad.
Cada dos o tres años hay muertes masivas de peces; las orillas se mantienen llenas de basura que arrojan los paseantes; hay caza y pesca clandestina (a pesar de que el pescado de la laguna es tóxico); incendios provocados y tala de la poca vegetación que sobrevive en las orillas; además de la destrucción de nidos de aves, iguanas y cocodrilos. Se han detectado niveles peligrosos de metales pesados y otros contaminantes en sus aguas, y se han encontrado desechos hospitalarios tóxicos en sus orillas.